Entrevista de trabajo
September 14, 2007Me levanté temprano.
En la sala de espera había dos personas. Una de ellas era yo. La otra era una chica mona, en el sentido no zoológico del término. Me la imaginé desnuda. Recursos humanos nos hizo pasar para la entrevista de trabajo.
- Siéntense.
Me senté. Mi compañera hizo lo mismo, cruzó las piernas para no desvelar sus secretos. La entrevistadora era mujer, muy guapa, me la imaginé desnuda.
- Empezaremos por usted. – se dirigía a la chica de mi lado.
Ella asintió con una sonrisa.
- ¿Podría definirse brevemente?
En mi vida he escuchado una pregunta más estúpida.
- Pues… soy muy activa y trabajadora… me gusta vivir la vida…
En mi vida he escuchado una respuesta más estúpida.
- Perdón, ¿has dicho que te gusta vivir la vida?
- Sr. Ascacíbar, por favor, no responda hasta que no se le pregunte a usted.
- Lo siento… es que no lo entiendo… no sé qué se puede hacer con la vida si no es vivirla, y no sé qué se puede hacer con la muerte si no es morirla… es algo estúpido…
- Es una expresión – justificó la chica, ofendida.
- Sr. Ascacíbar…
- Es redundante, simplemente, sólo quería aclararlo…
- Sr. Ascacíbar… - Lo siento, ya he terminado, perdón… pero no he conocido a nadie que le gustara vivir la muerte, o morir la vida…
- ¡Sr. Ascacíbar!
- ¿Sí?
- ¿Piensa que es usted demasiado bueno para ser reponedor en un almacén?
- No, aunque eso pudiera hacerlo cualquier mono. – en el sentido zoológico del término.
No me dieron el trabajo. Salí de allí con las manos en los bolsillos. Me picaba un cojón, pero logré rascarme sin sacar las manos de los bolsillos.
